04 noviembre 2015

Testimonio de Médico Zen “NO ENCONTRARON LOS NODULOS”

Cada día de mi existencia que pasa doy las gracias a Dios por haberme permitido recorrer el hermoso camino de la sanación conjuntamente con  otras tantas personas en este mundo donde la enfermedad a diferentes niveles pareciera que es simplemente algo habitual que tenemos que aceptar como Normal, cuando en realidad NO ES ASI.

Ser parte de ese grupo de seres llamados Sanadores cuya vocación es el Amor hacia el prójimo tratando de ayudarles a restablecer y mantener un estado de Salud, es algo que me llena de satisfacción. Ese grupo está compuesto por Médicos, Enfermeras, Técnicos, Terapeutas y otros que sin estar denominados como tales en este mundo burocrático en el que vivimos comparten esa misma misión de amor y ayuda al prójimo.  

Ese sentir que unos une a todos y que sé que ustedes Sanadores reconocen perfectamente porque lo han sentido en su interior comenzando por Hipócrates  Padre de la medicina y terminando con aquel niño que aun sin saber leer ni escribir ya sueña con ser un gran médico o científico para curar todas las enfermedades que afectan a esta humanidad. Ese sentimiento fue el que me llevo como ya muchos sabéis  a buscar un poco más allá de la ciencia, no dejándola de lado, No!! Sino más bien complementándola para poder llegar a abarcar el problema desde todos los aspectos posibles y así poder resolver la causa raíz de la enfermedad y/o el problema.   Así fue como el universo me premio con poder conocer a  Suzanne  y poder ser una alumna Zen.

Soy feliz de aplicar día a día en mi consulta lo aprendido en el curso Zen y de ver los resultados sorprendentes en mis pacientes. Esa felicidad se multiplica cuando recibo los correos de alumnos Zen como yo, médicos, terapeutas y enfermeros de diferentes partes del mundo contándome las  experiencias que tienen en sus diferentes consultas y los resultados extraordinarios que están obteniendo con sus pacientes.

Hoy quiero compartir con ustedes un nuevo caso.

Paciente masculino de 62 años de edad que llega a mi consulta con los siguientes signos y síntomas: Decaimiento, anorexia, astenia, sudoración, palpitaciones y pérdida de peso importante en apenas unas 7 semanas.
En la exploración física encontramos 2 nódulos cervicales que según él los había notado hacía unos 2 meses.

Realizamos las pruebas correspondientes al paciente entre ellas Ultrasonografía Cervical y factores tumorales.
Confirmamos el diagnostico por Sonografía y clínica. Dos Nódulos cervicales midiendo el menor de ellos más de 3 cm de diámetro. Referimos al paciente para ser atendido conjuntamente por el equipo de oncología del Hospital Araujo Jorge de Goiania (Brasil) en donde fueron repetidas las pruebas incrementando Tomografía axial computarizada cervical, de tórax y abdomen y factores tumorales nuevamente.

Fue programada la cirugía en tres semanas por el equipo de oncología para extirpar los nódulos y realizar una biopsia, en ese periodo realizamos 3 toques ZEN.

Hace unos días fui con mi enfermera para hacer una visita domiciliar al paciente.
Al preguntarle qué tal había transcurrido todo durante la cirugía, me miró con una mirada tierna y me dijo: No me han operado... “NO ENCONTRARON LOS NODULOS”
Me comentó que ya estando en sala de cirugía en espera de que le administraran la anestesia cuando entró un médico que se presentó como uno de sus cirujanos y le tocó el cuello examinándole, el médico no dijo nada y salió volviendo a entrar minutos después con otro de los cirujanos el cual repitió las mismas maniobras de palpación.... A pesar de que los nódulos eran visibles y palpables en su inicio y que estaban confirmados por ultrasonografía y tomografía posteriormente.... ahora no  había ni rastro de los nódulos, simplemente habían desaparecido, motivo por el cual decidieron suspender la cirugía.

El paciente continúa siendo tratado por el equipo de oncología quienes están rastreando algún tipo de tumor primario o secundario y buscando una explicación a lo sucedido.
Yo continúo dando el soporte médico que necesita desde mi consulta y también realizando toques Zen y ayudándole en la alimentación consciente para ayudar a la recuperación de mi paciente.

Estas son las cosas que vivimos día a día los que trabajamos con Zen desde el amor y la humildad.

Gracias Universo por hacer que todo esto sea posible.
Gracias Suzanne por Existir… por Ser... y por haberme hecho este hermoso regalo para poder caminar el recorrido que un día soñé realizar.
Medicina con Amor.
Medicina con Zen.
Porque la Ciencia y la Espiritualidad sí que pueden ir de la mano.

Nota: Los médicos y terapeutas, actuales o futuros alumnos Zen, con dudas, preguntas o que simplemente quieran saber más sobre Zen en consulta médica o compartir sus experiencias pueden contactarme por el siguiente e-mail:  dra.maarlem@gmail.com

Con Amor incondicional
Att: Dra. Beisblany Maarlem Castillo.
Médico de Estrategia de Salud de Familia.
Especialista en Medicina del Deporte

MEDICO ZEN.