22 septiembre 2015

Testimonio de Iván, alumno zen y paciente de cáncer

Mi nombre es Iván y tengo 31 años.
Hace casi ya 1 año después de algunas visitas al médico y de esperas para realizarme algunas pruebas, me diagnosticaron cáncer de esófago en estadio IV con sospechas de metástasis en el hígado y la pelvis.
Recuerdo ese momento, en el que el doctor está dándome la noticia como el peor momento de mi vida. Todo se me nubló de negro, me vi envuelto en una nube negra de miedos, malos pensamientos, malos augurios para el futuro, vi como con 30 años se me frustraron los deseos de casarme y formar una familia, y lo más importante, de vivir. Mi doctora decidió darme 3 meses de tratamiento quimioterapéutico, los cuales fueron duros dado que después de cada sesión me dejaba muy cansado y sin fuerzas durante 3-4 días.
Pasados estos 3 meses me volvieron a repetir las pruebas y el resultado fue que la parte afectada del hígado y la pelvis había desaparecido, pero el tumor se había hecho más grande hasta el punto en el que me costaba hasta beber agua, y vieron que salieron unos nódulos en los pulmones. Mi reacción fue de rabia y de tener más miedo si cabe.
No sabía qué hacer, estaba desesperado y muy asustado. La doctora decidió cambiar de quimioterapia durante otros 3 meses. En esos momentos decidí que quizá yo podía hacer algo para ayudar en el proceso, no sabía el qué, pero algo tenía que hacer. Busqué un médico homeópata, fui a que me hicieran reiki, y entonces una persona me habló de Suzanne Powell. Empecé a investigar por internet, compré sus libros, investigué sobre sus cursos Zen y todo lo relacionado con Suzanne para ver qué podía hacer por mi.
A partir de ahí empecé a cambiar todos mis hábitos alimenticios, hice el curso Zen que ofrece Suzanne por lo que empecé a ponerlo en práctica y cambió radicalmente mi forma de pensar, me di cuenta en lo que realmente es importante en la vida y en lo que de verdad tienes que disfrutar, tal como de la familia, de la pareja, de los amigos y dejar fuera de pensamiento todas las cosas que te pueden afectar negativamente, como dice Suzanne "la mente tiene que estar completamente en armonía para ayudar al cuerpo en todo el proceso".
Pasados los 3 meses con el nuevo tratamiento de quimioterapia, me repitieron las pruebas y una gran noticia llegó, resultó que el tumor había reducido bastante y se había limpiado el resto del cuerpo. Claramente pensé que lo que estaba haciendo funcionaba, por fin esa gran nube negra parecía que se estaba disolviendo, veía posible un futuro.
Actualmente sigo con tratamiento quimioterapéutico, poniendo en práctica todo lo que Suzanne nos enseñó en el curso Zen, comiendo con mi nueva dieta y buscando más sobre cómo tener una mente totalmente armoniosa.
Hoy en día no tengo ninguna duda que gracias a todo esto y gracias al apoyo incondicional de mi familia, de mi pareja y de mis amigos, esto se quedará en un bache en la vida y que podré cumplir mi sueño de casarme y de formar una familia.
Gracias a todos. Gracias Suzanne.