16 septiembre 2014

Testimonio Zen, 3 experiencias de emergencias con final feliz

Buenos días Suzanne:
Soy Isabel, nos encontramos en el aeropuerto de Tenerife, aunque como te comenté, ya te conocía por tus vídeos y por el curso de Zen que hice en Sevilla, aunque soy de Madrid y vivo en Madrid.
Te comenté lo que me sucedió al poco tiempo de hacer el curso y me dijiste que te lo enviara por email, pues ahí va mi historia por si puede servir de algo.
A los 2 meses de hacer el curso Zen, viajé con mis 2 hijas a Londres y con una amiga que también hizo el curso conmigo. Caminando por la calle una noche que salimos a cenar de repente un chico joven que no tendría más de 25 años estaba tirado en el suelo dándole convulsiones, parecía que le estaba dando un ataque epiléptico, a su lado había un policía que no dejaba acercarse a la gente y les decía que se retirasen, pero yo sin pensarlo tan siquiera, me acerqué a él le puse la mano en el chacra 7 y le empecé a hacer emergencia con respiración consciente y pidiendo al Universo que le ayudara a salir de esta, mi amiga intento acercarse también pero el policía no la dejó, a mí es como si no me viera el policía me dejó un buen rato que le pusiera la mano, poco a poco se fue recuperando y cuando se me retiró la mano automáticamente, vi que ya estaba mejor, al menos esa fue mi impresión, di gracias al Universo por haberle ayudado, no yo, sino el Universo con esa energía que a través de mí le envió, y entonces me retiré y vi como aparecía un ambulancia que venía a recogerle.
Mi segunda experiencia casi 2 meses después, fue después de las vacaciones de Navidad,  me levanté tan contenta y feliz porque empezaba a trabajar con un nuevo director en mi empresa,  no cogí el ascensor porque estaba ocupado y empecé a bajar por las escaleras desde el 6º piso, cuando iba por el 3º de repente y sin saber cómo, me tropecé, o más bien noté como si me hubieran empujado y me vi casi volando y dando trompicones por los escalones, ya que los tramos de la escalera son muy largos, unos 20 peldaños seguidos. Me pasaron por la cabeza muchas cosas, o que iba me a matar o que caería y podía romperme la cabeza y la columna, ya que no tengo los huesos muy allá, pero reaccioné y me aferré fuerte a la barandilla de la escalera como pude y noté como se me rompía el brazo varias veces, pero pensé, ya no me mato ¡gracias Dios mío! , ¡me he parado un poco!, cuando ya caí en el descansillo de la escalera, noté que el pie izquierdo también se me rompía, tirada en el suelo con brazo y pie roto, y dije cabeza y columna bien, pero no veas que dolor, llamé a ver si había alguien y me oían pero todos los vecinos ya se habían  ido a trabajar, rápidamente me puse la mano para emergencia  en chacra 7 y empecé a hacer la respiración consciente y a tranquilizarme y anestesiarme de ese dolor tan grande que tenía y pensé o te levantas tu o nadie va a venir a levantarte.
Así que, me puse en pie sin quitar la mano del chacra 7 y sin dejar de hacer la respiración consciente, recogí mi bolso del suelo y mis zapatos, que evidentemente no me podía poner con el pie roto, llamé al ascensor, subí a mi piso del 3º al 6º, me empezaba a doler otra vez, cuando llegué a la puerta de mi casa me puse de rodillas, pues el pie estaba como una bota y no me sujetaba, empecé a dar golpes a la puerta (no recuerdo cómo),  pues una de mis hijas estaba en casa estudiando porque tenía exámenes y no había ido a clase,  yo seguía poniéndome la mano en la cabeza, al verme lógicamente se asustó ,empezó a llorar y a gritar preguntándome qué me había pasado, me ayudó a entrar en casa y a sentarme en el sofá, le dije lo que me había pasado pero que se tranquilizara que estaba bien, pues me había anestesiado con la sanación zen, (pues ya sabe de qué va el tema). Como mi otra hija trabaja en el  hospital de la Paz, la llamó para que me enviaran una ambulancia. Yo seguía con emergencia zen, pero de repente mi intuición me dijo que estirara el brazo y que hiciera círculos con el brazo para que se me colocaran un poco los huesos y así no tendrían que operarme y que hiciera lo mismo con el pie, bueno pues como estaba anestesiada así lo hice y no me dolió en absoluto, mi hija gritaba diciendo "estás loca, te lo vas a estropear más, ¿no te duele?" Yo le decía "tranquila no me pasa nada, no me duele, me lo tengo que colocar para que no me tengan que operar". La ambulancia tardaba mucho y mi hija gritaba "les voy a denunciar", yo le dije "tranquila, es que tienen que tardar para que yo esté preparada, no te pongas nerviosa, que me están ayudando y haciendo un gran favor". Yo no dejaba de dar gracias al Universo por toda la ayuda y porque no me había matado.
Al  fin llego el de la ambulancia, al verme con la mano en la cabeza me preguntó si me había dado en la cabeza, le conteste que no que es que me estaba anestesiando para el dolor, que me había roto el brazo y el pie, me bajó en silla de ruedas  cuando vi la matricula capicúa en ambulancia 1661, para mi es una señal, dije tranquila estas en buenas manos te van cuidando.
Al llegar a la Paz me estaban esperando  en la puerta mi hija (que es psicóloga, pero de las especiales) con compañeras suyas del hospital para llevarme directamente a rayos y al quirófano porque, por lo visto la mayoría de las roturas de hombro, (que al final fue lo que tenía el hombro roto por 3 sitios) son de operación segura. De camino a rayos no paraba de decirle a la enfermera, a mi no me van a operar, los huesos están bien colocados, y ella me contestaba que optimista y positiva eres da gusto contigo pero seguro que sí, y yo decía estoy segura que no.  En rayos, fue mi mayor pesadilla, me toco un bicho malo a la que estuve a punto de agarrar de los pelos y denunciar posteriormente,  pero que no lo hice porque el resto de la gente se porto maravillosamente. Fue cuando realmente me entere de las roturas que tenía, pues para hacerme las radiografías, no hacía nada más que empujarme cuando me estaba haciendo la del hombro y yo a la pata coja con el pie roto y sin poderme poner la mano, y con el pie igual retorciéndomelo como si fuera de goma, una mala persona, que después me he enterado que otras personas si le pusieron quejas.
Al final tenía roto el hombro por 3 sitios pero no me operaron y solo me lo inmovilizaron, así lo tuve durante 2 meses, en el pie tuve un esguince y rotos los huesos del empeine, y me pusieron una férula de escayola. En el pie mi amiga me puso la mano y me curó el pie,  a los 15 días me quité la escayola, el médico no quería pero yo sabía que estaba curado y cuando iba a verle me la ponía, porque aunque le demostré que caminaba perfectamente decía que no podía quitármela que el protocolo para esa rotura de huesos eran 15 días mas, pero no le hice caso y me ha quedado perfecto.
El hombro me tardó mas en curarse ya que era bastante más grave, pero no me dolió porque me ponía la mano, la rehabilitación fue un poco dura pero conseguí rehabilitarlo el 99% con lo cual ahora está perfecto. Donde fui a rehabilitación que estuve durante más de 3 meses, la mutua de accidentes de la empresa, le puse la mano a varias personas cuando les movilizaba la fisioterapeuta para que no les doliese y también en una ocasión a la fisioterapeuta que se encontraba mal, de hecho creo que ella ha hecho el curso zen, o lo va a hacer.
Estando todavía convaleciente y en casa en reposo le tuve que hacer emergencia zen a mi hermana quien también vino a visitarme, aunque no nos llevamos muy bien, pues comiendo una corteza se atragantó y tuve que dar un salto con pie y brazo rotos para ponerle la mano para que no se ahogase, me miraba con ojos de terror viendo que se ahogaba y le dije "tranquila que no te vas a ahogar",  al final se le paso y me dio las gracias, yo le dije no he sido yo, ha sido el Universo, dáselas a él, me comentó que pensaba que la dejaría ahogarse, jajaja pero en serio, se lleva mal conmigo por temas de herencias y pensaría que la dejaría ahogarse) y yo la contesté, "no soy como tú, si le pondría la mano a mi mayor enemigo como no lo iba hacer contigo que eres mi hermana?" Al cabo del tiempo le dije que por qué no hacía el curso zen que le vendría bien, y se burló de mi, allá ella, es su elección.
Tercera experiencia fuerte, salgo con un amigo cenar y sabía que esto de las energías le dan un poco de yuyu, y me digo a mi misma , hoy no hables del tema porque se asusta, porque normalmente hablo del tema como una cosa normal ya que para mí lo es, pero sé que hay personas que no lo asimilan y les da cosilla, el caso es que después de cenar fuimos a una discoteca y estábamos charlando tranquilamente y de repente el chico que estaba detrás de mí se desplomó y cayó al suelo, rápidamente vinieron los que controlan la discoteca le dieron la vuelta y le dejaron tendido en el suelo, tenía un golpe enorme en la cabeza y sangraba bastante, sin dudarlo me puse de rodillas y le empecé a poner la mano en chacra 7 con emergencia zen pero mi otra mano se fue directamente al chacra del pecho, el corazón, me impresionó mucho pues noté como su corazón intentaba no pararse y seguir funcionando, notaba en mi mano como si quisiera engranar, coger el ritmo de nuevo y no pararse, seguía haciendo la respiración consciente viendo sus ojos en blanco, yo solo pedía a Dios y a todo el Universo que le ayudase que era muy joven para morir, en el barullo que yo ni siquiera escuchaba, una persona me dijo que me retirase, decía ser enfermero y yo simplemente le contesté que si no me iba a dejar que le pusiera la mano para que se pudiera salvar, y en ese momento se retiró, los controladores de la discoteca es como si no me viesen y retiraron a todo el mundo menos a mí, al cabo de media hora, no sé exacto, porque así pierdo la noción del tiempo, el corazón empezó a llevar su ritmo más normal y sus ojos ya se pusieron bien, las manos se me retiraron y los de la ambulancia ya llegaban, me retiré le di gracias al Universo.
Mi amigo claro estaba blanco, le dije, bueno saldrás corriendo, efectivamente no le he vuelto a ver, de lo cual me alegro, no me interesaba y fue lo que me quisieron demostrar, poniéndome también a prueba de que es lo que es más importante para mí, de lo cual no tengo la menor duda y es que le guste o no a la gente somos lo que somos y yo nunca lo negaré y haré siempre lo que sé que mi corazón sabe que tengo que hacer.
He tenido más experiencias, pero ya no te entretengo mas, sigo con mi evolución y agradeciendo todos los días la suerte que tengo de ir despertando poco a poco aunque a veces es un poco duro, pero siempre están ahí para ayudarme aunque a veces me lo ponen muy difícil, que ya sé que depende de cómo me lo tome, mientras lo pasas a veces es duro, pero hay que ser fuerte y controlar eso que no sea duro. Jejejeje.

Un abrazo de todo corazón,  espero que mis experiencias le puedan servir a quien las lea y gracias a ti Suzanne y a todos los que contribuyen a explicar y hacer ver a las personas lo que realmente somos y las herramientas que tenemos para ayudar y ayudarnos de esa manera tan sencilla y amena como lo hacéis. Os quiero!
Isabel