12 abril 2014

Una niña de 11 años ya empieza a escribir su libro para la humanidad. ¡no os lo perdáis!

¡Hola Suzanne! Mira, tengo 11 años, y estoy relatando un libro, ¡Eres mi inspiración! Espero que te guste!:

¿ Todos los imposibles son verdaderamente imposibles ? 
¿ O tan sólo son un poco más difíciles ?

Capítulo 1. “Mírame  a mí.”
Sí, mírame a mí, a mi edad y escribiendo un libro... ¿Quién lo iba a decir? Es el comienzo, ni si quiera sé si alguien lo leerá algún día... ¿Quién sabe nada del futuro? Si eres ese alguien del futuro que leerá mi libro, estáte atento. Dicen que los niños siempre dicen la verdad... Y, es bastante curioso, como alguien que lleva menos tiempo que tú en este mundo, se puede decir que es más sabio. Yo veo la vida, no como un reto difícil de superar, al contrario, lo veo como un regalo, una nueva experiencia de la evolución. 

A veces, suceden cosas “malas” y cosas buenas. Es cierto, esas cosas “malas” son buenas, pues, ¿Cómo distinguiríamos y apreciaríamos las cosas “buenas” que nos pasan? Yo pienso, que cuanto menos tienes, mas aprecias las cosas. Más las agradeces. Y, sinceramente, quiero que algún día, el mundo sea solidario del todo. 

Vamos evolucionando poco a poco, mental y físicamente. Pero creo, que la evolución de la que me refiero, no es exactamente la que vamos adoptando. Quiero un mundo, sin guerras. Que no existan las armas. Todo amor y armonía. Al fin y al cabo, ¿vale menos la vida de tus ciudadanos que arriesgas en las guerras, que dos míseros kilómetros de tierra?¿Acaso por esos dos míseros kilómetros de tierra, vas a ser mejor persona?¿Esas personas que vivan en esos dos kilómetros van a vivir más felices? No, estáis muy equivocados. Es más, habrá gente, niños como yo o más pequeños, que se queden sin padres porque fallecieron en la guerra. ¿Creen ustedes, que eso es lo mejor para esas personas? Normalmente, el rey de un país, suele ser el REPRESENTANTE de ese país, no significa que sea mejor que otros ciudadanos, representa a esa gente que le ha elegido a él. Ustedes, “representantes” arriesgan a sus hombres por míseros trozos de tierra. Me indigna mucho. Entren en razón. 
El dinero y el tiempo que emplean para construir nuevas armas, ¿No sería mejor invertirlo en un mundo mejor? Es decir, en casas grandes y espaciosas para que quepan muchas familias que a lo mejor no pueden permitirse comer todos los días. O, en replantar bosques que rompemos por las fábricas. ¿Tan difícil es que vuelvan a ser niños otra vez? Saquen a su niño interior. Lo necesitan ustedes, nosotros, y el mundo que nos rodea. No destrocen un regalo que nos han dado. Esto no es cosa de religión, llámalo como quieras, Dios, Alá, el caso es que hay una gran energía en el mundo, una energía superior, que nos ha dado un regalo, el mundo. El mundo y la gente que vive en él. Aprécienlo, porque si seguimos así, ya no estará. Y, no creo en los imposibles. Perfectamente, 2+2 pueden ser 7. Sólo hay que poner empeño. 

¿Saben también un error que tenemos? Todo tiene que tener lógica. Si algo no nos cuadra, nos ponemos  nerviosos. ¿No era mejor cuando pensábamos como niños?¿Cuándo no hacía falta demostrar si Papá Noel o los reyes magos existían? ¿Cuándo creíamos que todo era eterno? Y, por lo menos yo, creía que TODO tenía un final feliz, que tarde o temprano llegaría, pero lo tenía. Yo ya he crecido, y mírame a mí, sigo pensando igual. Todo el mundo tiene opiniones, para gustos los colores, y al fin y al cabo, ésta es la mía. 

Lo que pretendo es que poco a poco la gente, incluida yo, vayamos a ser poco a poco buenas personas, a mirar el lado bueno de las cosas y olvidar el malo. Y digo yo, si algún día llego a publicar este libro, habrá gente que le guste y gente que no, incluso gente que probablemente se ría. Pero no pienso callarme esto, porque la vida está para ser feliz, no para pensar qué pensarán los demás, ¿No crees? Y, mira lo que te digo, si este libro tiene que publicarse, se publicará. ¿Alguien cree en el destino? Yo tengo mi versión.
Pienso que hay como una energía que nos rodea, que lo controla todo un poco por encima. Pero no os equivoquéis, tú eliges tu propio destino. No hay nada tan fuerte como la valentía y el esfuerzo verdadero de un ser humano. O al menos, no en esta dimensión. Es más, nadie me dijo que yo escribiría un libro. Pienso que la vida es un regalo, una aventura nueva que vivir. Sí, una aventura, pero la vives sin mapa. ¿Cómo sobrevives? A base de intuición, pues, quien no arriesga no gana. Si arriesgas y no ganas, no te preocupes. Y si tropiezas dos veces con la misma piedra, te levantas dos veces. O las que haga falta. ¿Qué hay antes de la vida? Esa pregunta que al menos nos hemos preguntado una vez en la vida... Yo tengo dos versiones:
¿Y si dicen que después de la vida hay un túnel porque es la barriga de tu nueva madre?¿Y si nacemos llorando es porque sólo recordamos nuestra anterior vida? No sé, puede que la vida se repita una y otra vez, pero no con la misma evolución, cada vez, siendo mejor persona, claro está. O, que ese túnel, es el de una puerta, a otra dimensión. ¿Creo en los fantasmas? No. Creo en espíritus, aunque no se vean, están ahí, creedme. Yo hablo con mi abuela, que en paz descanse, que no la pude conocer en carne y hueso. Muchas veces, sueño con ella, y al despertarme, la siento ahí, como si estuviera toda la vida ahí. A mi lado, sin separarse de mí un instante. Como si fuera mi ángel de la guardia, incluso, a veces, pienso que no hablo yo, que habla ella. Es como si estuviera dentro de mí, si fuera una parte de mí. Es extraño, conocer a alguien en fotos, y quererla como si no hubiera un mañana. En cierto modo, este libro va dedicado a ella, a mi abuela Paqui, y a mi abuela Fuensanta también, pero a ella sí la conocí, un encanto de persona...
Bueno, que me voy del tema, los espíritus existen, no hay ninguna prueba científica, pero no todo tiene que tener lógica, ¿Sabéis?  A veces, pensamos demasiado y sentimos muy poco. Nos centramos solamente en lo que conocemos y nos privamos de saber más, de descubrir todo lo de ahí fuera. Curioso, muy curioso además. El mundo, a veces es muy pequeño.

Una vez, cuando fuimos a recoger a mi hermano, había una preciosa rosa en una verja, fui a cogerla, y me pinché con una de sus espinas.  Hasta la flor más bella, tiene sus espinas, y al contrario, hasta lo más “malo” que te puede pasar, siempre tendrá su lado bueno. Solo hace falta que lo busques y cambies de punto de vista, que te relajes y abras la mente. Pues, ésta es como un paracaídas. Solo funciona cuando está abierta. Dicen, que el mundo a veces es pequeño, y por eso la gente se encuentra con la gente. Yo digo, que el mundo es normal, que esa gente está destinada a encontrarse y que las casualidades no existen. Todo pasa por una razón, sea cual sea. Es curiosa la vida, mucho además. 

¿Quién me iba a decir a mí ayer que hoy estaría escribiendo un libro? El destino lo sabe todo o casi todo, pero tu eliges TU destino, y vengo a decirle algo muy importante a la humanidad. Sean ustedes mismos, sin temer lo que digan los demás, no debéis callaros lo que pensáis, sed vosotros mismos, intentando siempre ser mejores personas, e intentando no hacer daño a nadie, sois valiosos tal y como sois, así habéis nacido, orgullosos, porque errores tendréis, seguro. Pero vale más aquel imperfecto que intenta esforzarse cada día en ser mejor persona que aquel perfecto que ya no hace nada. Valoraos, sois humanos. Y, quiero que os esforcéis en ser mejores personas. Yo me esfuerzo, y ahora más que nunca. Tengo un buen ejemplo a seguir de paz interior, mi tito. Alguien muy sabio. Es una gran persona.
Alguien dijo una vez, que  nunca creas que no sirves para nada. La vida es como una gran máquina, si falta una sola pieza, por muy pequeña que sea, no podrá andar. Porque, los pequeños detalles hacen las grandes cosas de la vida. Da gracias por todas las cosas que la vida te da, y no menosprecies ninguna, pensarás que no sirve, pero tarde o temprano, lo hará.
Y hasta aquí llevo, besos, cuídate.
Suzanne, 
Dios...Que ilu! Tú, hablándome a mí! Y encima me vas a publicar en tu blog! Pd: Soy de Murcia. Aquí también has triunfado..!;) !! Tengo 11 años, voy a sexto (como tu hija) Y, gracias, es muy fuerte que mi modelo a seguir me conteste, no? Jajajaja..... A lo mejor mis amigos no lo comprenden, pero tengo una luz en el cuerpo que necesito compartir con los demás. 
Muchas gracias, Besos!
Lucía