08 enero 2014

"Flavio Cabobianco (Vengo del Sol) un niño que piensa distinto...

https://www.youtube.com/watch?v=1zm3lBSicYU#t=1

Cuando dije ‘Vengo del Sol’ era muy chico y conocía pocas palabras. Quiero aclarar que no se trata del Sol físico, sino del Sol espiritual. Antes de llegar a la Tierra estuve en esa fuente de luz para poder ingresar en el plano físico.


No sólo yo vengo del Sol. Todos los niños que nacen ahora, y también todos los grandes que se están transformando, tienen abierta la conexión con la luz.

su libro: http://ebookbrowsee.net/vengo-del-sol-flavio-m-cabobianco-pdf-d451495902


Flavio, 8 años


Venir del Sol es una metáfora que invita a conectarnos con una identidad más vasta, más cósmica, y dar un salto hacia una menos geocéntrica, menos tierra-referente. Un título posible que pensamos para mi libro, incluso en los noventa, fue "Todos venimos del Sol". Eugenio Carutti lo dijo entonces en la presentación que publiqué acá y que elijo ahora poner como nuevo prefacio de mi libro. Yo vengo del Sol porque Todos venimos del Sol. Esa idea estaba, aunque no tan directa, en el libro original. "Todos los niños que nacen ahora, y también todos los grandes que se están transformando, tienen abierta la conexión con la luz". Vengo del Sol creo que podría entenderse mejor si lo comparamos con "Vengo de Argentina", "I come from Argentina, I come from Ireland". La traducción al alemán que salió en simultáneo con la versión castellana fue "Ich komm AUS der Sonne", la preposición que se usa para indicar que uno viene originalmente de una nación particular.Y fue así porque me consultaron especialmente entonces en qué sentido decía "Vengo del Sol". Así que aunque todos pasamos por el Sol, solo aquellos que decidimos identificarnos con el sistema solar, realmente somos los que, a la hora de llenar "Procedencia¨ en algún formulario cósmico imaginario, ponemos "Sol". Existen siempre otras posibilidades. Yo, por ejemplo, frente al pedido de llenar "Procedencia", podría también poner Buenos Aires, Argentina, Italia o África. Y todo sería también cierto. Todos los humanos venimos de África. Y también el libro podría haberse llamado "Venimos de la Protovialáctea", aunque seguramente hubiera sido aún más nicho. Yo, Flavio, no soy de nada distinto a nadie. Todos podemos elegir venir del Sol ya. Pero la identidad siempre es también una cuestión de elección. Yo soy legalmente italiano, incluso aunque todavía no tenga el pasaporte al no haber terminado aún el trámite de ciudadanía. La pregunta siguiente es, elijo identificarme como italiano? En este caso, he aquí lo importante. Así que también vienen "legalmente" del Sol aquellos que no han "restaurado su conexión con la luz", que es una manera particular de hablar de salir del antropocéntrismo y el geocentrismo. No se refiere a expulsar la sombra - que necesita ser integrada y reconocida -, sino a restaurar la conexión con la luz que nos precede, con el cosmos, a través de un reconocimiento vivo. Estoy convencido que muchos astrónomos lo han hecho. De los que observan con detenimiento el cielo, me imagino que la mayoría. Es casi inevitable, con un mínimo de sensibilidad, podrán ser ateos acérrimos, pero están más en contacto sentido con el cosmos que muchos de nosotros. Y así como dice la ley italiana, estoy seguro que debería decir la ley cósmica si existiera una: hasta que no elijas ser reconocido como italiano, tu ciudadanía está latente. Algo análogo pasa creo a nivel de la conciencia humana con el venir del Sol. Es hora entonces de que pidamos nuestra ciuadanía del Sol! Es muy bonito el pasaporte. Espero que los consulados solares de la Tierra tengan menos retrasos que los italianos en la Argentina.

Flavio, 2013