07 noviembre 2013

Conmovedoras palabras de una mamá pariendo a su hijita

Palabras muy sentidas de una mamá que fue mimida por los toques zen durante el embarazo.

Tu llegada, un regalo.

Semanas y semanas de espera. A veces dulce, a veces amarga, mamá esperaba tu llegada.
Y justo a las 40 semanas los médicos recomendaban la inducción ¿Por qué salir, mi amor, si no estabas preparada? Así que mamá siguió y siguió esperando, por momentos serena, por momentos aterrada, tan cansada.... A veces pensaba: ¡ya,una cesárea!. Sin fuerza, sentía que no era capaz de parirte. Pero papá siempre le animaba.
Y no pudiste llegar mejor día, mamá descansada, pintó un cuadro de la explosión de tu luz, tus papás disfrutaron de su amor, te esperaban. Así llegaste, protagonista, tus hermanos no estaban en casa.
En la oscuridad de la noche mamá sintió un "clac", su cuerpo se abría lentamente para que vieras la Tierra.
Cada contracción era un baile, sí, por fin llegabas y papá también despertó.
Mamá era bruja, y a ratos bestia ,rítmico su cuerpo se movía, seguro. A su cabeza llegaban imágenes, cuevas, fuego, la sabiduría de la pócima perfecta, entre gritos que tocaban la Tierra.
El león masajeaba a su hembra, ella rugía, su cría estaba cerca.
La oscuridad, el sudor, las caricias y el OM retumbaba.
-Ya llega- preparada me puse a cuatro patas. Pero la matrona no estaba y tu cabeza ya casi asomaba.
Respiré y respiré, sintiéndote entre mis piernas. Sólo una contracción más te tenía que esperar.
Que placer sentir tu cuerpo saliendo del mío, que felicidad.
Fuiste recibida por las manos grandes de papá.
Nos sentimos, sí ,eras tú.
Y fruto del amor naciste en la cama de papá y mamá donde 9 meses antes fuiste concebida, en la tranquilidad de tu casa, en el silencio de la noche.

Gracias, preciosa, por elegirnos a nosotros.

Nacimiento de Nara
1 de Septiembre, 2013