14 septiembre 2013

Valores ZEN para transformar tu empresa.... ¡reflexión de una familia de alumnos zen muy conscientes! ¡Gracias!

VALORES ZEN PARA TRANSFORMAR TU EMPRESA
“No le pidas al otro que lo haga o que cambie; hazlo tú”
                                                 (Suzanne Powell)

Si consideramos que pasamos el 33% por cierto de nuestro tiempo dedicado a nuestro trabajo, que hay otro 33% que dedicamos a nuestro tiempo familiar y de ocio, y que el otro 33% tenemos que dedicarlo a dormir, nos daremos cuenta de que el trabajo diario tiene una gran repercusión en el estilo y la forma de vida de cada persona.
Si además consideramos que las empresas se rigen estrictamente por resultados económicos, cuyas únicas perspectivas de desarrollo de la persona son las profesionales, nos daremos cuenta del importante papel que una persona como Suzanne puede aportar al enfoque profesional.
Vivimos en un mundo empresarial de extrema competitividad. El nivel de exigencia que las empresas tienen hacia sus empleados es cada vez mayor, con objeto siempre de obtener los mejores resultados: máximo beneficio al menor coste.
Pero el balance de cuentas no es tan obvio como parece. Aunque existe una contabilidad analítica de cada empresa, son escasas las que se plantean el coste de identidad de las personas que emplean.
Y nos referimos al desgaste que conlleva para la identidad de la persona el estar tanto tiempo inmerso en un ambiente hostil, que es el que, de forma general, podemos encontrar en la mayoría de las empresas.
Un ambiente hostil fruto de una programación de muchos años, tan exigente con el individuo en el aspecto profesional que apenas deja oportunidades para el desarrollo del resto de habilidades y capacidades de la persona.
Tras asistir al curso de Suzanne y leer alguna de sus publicaciones, consideramos que el estilo de vida que transmite Suzanne sería de gran ayuda para desprogramar los comportamientos a los que las empresas y sus empleados están acostumbrados, y que ayudaría a transformar este ambiente hostil en uno más propicio y positivo para el desarrollo de las personas más allá del perfil profesional.
La colaboración de Suzanne dentro de una empresa podría mejorar:

1. Autoconocimiento personal: Suzanne es experta en ayudar a las personas a autoconocerse en sus tres aspectos: físico, mental y espiritual.

A nivel físico, el comportamiento de las personas dentro de una organización es un fiel reflejo de su estado de salud. Si las personas padecen algún tipo de enfermedad o dolencia es evidente que no podrán rendir satisfactoriamente en el trabajo.

Suzanne nos enseña a conocer nuestro cuerpo, a respetarlo y a cuidarlo. A conocer cuando nos estamos sobrepasando, incluyendo los excesos en el trabajo o los excesos en nuestra vida de ocio. Y, además, pone a nuestra disposición “el secreto” del toque zen, dándonos una ayuda para intentar estar siempre en la mejor condición física con nuestro cuerpo.

A nivel mental, cuanto mayor nivel de autoconocimiento adquieran las personas de una empresa, más agilidad tendrán para poder solventar los problemas que se presenten a diario en el trabajo.

Cuando nuestra mente está lucida y despierta, las ideas fluyen más rápidamente. Y esto debería ser un objetivo muy importante para una empresa que necesite estar en constante renovación para perdurar en el tiempo.

Suzanne enseña a la personas a apreciar y a vivir con plenitud cada momento del día, lo que se traduce en que la persona estará siendo consciente de cada tarea. Si esto lo aplicásemos al momento de trabajo, la capacidad de las personas para aportar nuevas ideas y la agilidad en la búsqueda de soluciones eficaces se verían altamente mejoradas.

A nivel espiritual, cuanto mayor nivel de autoconocimiento tenga la persona sobre sí misma, más capaz será de dar lo mejor de sí misma a los demás.

Suzanne enseña a las personas a mantenerse en su centro, en posición segura y de confianza en sí mismo.

Este valor es de gran importancia para una empresa. La persona sustituye el “no puedo hacer esto”, por el “sólo depende de mí”. No hay límites, los límites los pone cada uno. La persona se encuentra en mejor posición para afrontar los nuevos retos que las empresas plantean y encuentra sus propios recursos para superarlos.

2. Autoevaluación del “ego”: Cuando las personas son capaces de autoevaluarse están en mejores condiciones de reflexionar sobre su propia identidad.
Suzanne enseña el camino de la autocrítica y muestra las pautas para reflexionar sobre la desmembración del ego personal, dando un papel más relevante en nuestras vidas a los personas que constituyen nuestro entorno: familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc.
Cuando conseguimos esto, estamos en mejores condiciones de trabajar con y para los demás. Al hacer esto formamos grupo, hacemos equipo. Algo que es fundamental para las empresas de hoy en día. Los grandes retos que se plantean a las empresas requieren de grandes equipos multidisciplinares, y dejar de lado individualismos y egocentrismos.

3. Superación de la autoexigencia: En nuestro modelo de vida actual, a las personas se les exige ser lo mejor de lo mejor, algo que acaba por ser extensivo a todos los ámbitos de nuestra vida, incluyendo el del desarrollo profesional.
Esto implica que las personas, dentro de los equipos, compitan por desarrollos altamente perfeccionistas que acaban desgastándolas más de lo necesario.
Suzanne invita a las personas a aceptarse como son, con sus especialidades para ciertas tareas y sus puntos de mejora en otras, siempre buscando el aprendizaje en cada experiencia. No todos los conflictos en el ámbito del trabajo requieren resolverse siempre por la vía de la solución más competitiva. A veces soluciones no tan perfeccionistas y que desgastan tanto al equipo consiguen los resultados deseados.
Por lo tanto, para una empresa debería ser muy importante que sus empleados sepan gestionar los conflictos siempre con la mesura que requieren, dando más importancia a la comunicación productiva, dejando de lado las propias luchas de poder y competitividad, y evitando así el desgaste en exceso de las personas.

4. Capacidad de liderazgo: Este es un aspecto muy demandado en nuestros días por las empresas. Hoy éstas son conscientes de que si un equipo no reconoce ante sí a su líder, difícilmente el líder obtendrá de dicho equipo los mejores resultados.
Suzanne enseña, a través de su estilo vida, que las personas pueden ser líderes sin necesidad de ser los números unos. Nos muestra cómo la humildad y la sencillez en nuestra vida tiene que ser un valor más reconocido por lo demás que nuestra apariencia externa.
Suzanne, a través de su propia experiencia, se ha convertido en una líder, cuya principios fundamentales se basan en llevar una vida consciente y coherente, y con un gran AMOR hacia los demás. Una persona que es capaz de transmitir y emocionar tanto, de influir en la transformación interior de tantas personas en esta época de CAMBIO, mostrando únicamente su estilo de vida y sus valores, siendo ejemplo vivo del verdadero LÍDER que requiere nuestra sociedad, es el tipo de liderazgo que todas las empresas quisieran tener en sus equipos. Por lo tanto, nadie mejor que ella para ayudar a las empresas en la búsqueda de los verdaderos líderes.

5. Desarrollo del PODER INTERIOR: La mayoría de nuestros estilos actuales de vida nos conducen a ocuparnos constantemente de nuestra apariencia externa, vivimos en la época de los objetivos y placeres a corto plazo, olvidándonos por completo de nuestra verdadera identidad, la del Ser que llevamos dentro, y de convertirnos en lo mejor que podemos llegar a ser (NUESTRO GRAN RETO A LARGO PLAZO).
Gracias a Suzanne, a su técnica de respiración consciente y meditación, las personas comienzan a desarrollar y trabajar una parte de PODER INTERIOR que lleva mucho tiempo adormecido. Empiezan a descubrir el verdadero valor de la persona, deciden despertarse y dar otro enfoque diferente a su estilo vida.
Y esto también contribuye a una mejora en la satisfacción de la persona dentro de su ámbito laboral y profesional.
Sin duda, las personas que deciden cambiar su estilo de vida, descubriendo estos valores, verán en frente de sí, a personas con alma, y no sólo a compañeros de trabajo que intentan hacernos la vida imposible.

6. Valor Sistémico de EQUIPO:
Si consideramos que todos formamos parte de un gran sistema y que la empresa y los equipos son también subsistemas en los que la conciencia de cada persona contribuye a la conciencia colectiva y en los que, por ejemplo, la alegría por el éxito en un proyecto se transforma en una alegría de equipo, y que esta emoción inspira a más éxitos, podemos entender la enseñanza de trascendencia de Suzanne, porque el desarrollo transformacional de cada persona va a influir en su equipo, y el reflejo de éste, como si se tratara de un espejo, también influirá en el resto de las personas del equipo, creando una simbiosis perfecta para trabajar de forma más productiva hacia los objetivos comunes. Las enseñanzas de Suzanne nos invitan a hacernos responsables de la emoción colectiva de la empresa y a descubrir cómo podemos contribuir con nuestro estado emocional, físico y mental a conseguir el éxito de la empresa.

Para finalizar nuestra exposición de por qué consideramos que una persona como Suzanne puede tener un GRAN VALOR en el desarrollo formativo y de equipo (personas) de una empresa, nos gustaría concluir que el estilo de vida que Suzanne enseña, centrada en la ayuda a los demás, el encuentro de la paz interior y el valor de nuestro gran PODER INTERIOR para crear y hacernos responsables de nuestra propia vida, es de aplicación a todos los ámbitos, personal y profesional. Así, si sabemos usar estos conocimientos que ofrecen salud y felicidad podemos transformar NUESTRAS EMPRESAS.

Que disfrutéis con nuestra reflexión familiar.
Enormes abrazos para todos,

ANA, MANUEL y EVA (CON MUCHO AMOR)