14 septiembre 2010

Experiencia con la técnica zen!

Hola Suzanne,

Te escribo para contarte la experiencia que he tenido durante estas vacaciones con la técnica zen. Un día, mientras estaba dando una vuelta por la ciudad de Vitoria, de repente veo un círculo de gente observando un niño que estaba tumbado en el suelo y junto a él, su padre que intentaba reanimarlo, y a su vez le tiraba de la lengua hacia afuera. Yo me acerqué hacia la muchedumbre y pregunté qué le pasaba al niño pero nadie me respondió. Por un momento, pensé que se trataba de un ataque epiléptico o algo parecido ... La verdad, en aquel momento delante de tanta gente no supe reaccionar o más bien no me atreví a probar con el tratamiento de emergencia zen. Así pues, al ver que llegaba la ambulancia me fui de aquel sitio. No obstante, estuve dos días dando vueltas a lo sucedido y sintiéndome mal por no haber sabido actuar.

Durante el tercer día, estaba visitando el Cañón del río Lobos - un lugar precioso en plena naturaleza- cuándo me senté durante unos instantes y todavía le estaba dando vueltas al tema. De repente, interiormente le digo al Señor Fundador: "mira Sr.Fundador, me siento muy mal por no haber sabido actuar frente aquel niño y te pido perdón por ello. Además, también te pido que no vuelvas a ponerme en una situación así hasta que no consideres que esté preparada para actuar". Pues bien, supongo que el Señor Fundador me debió escuchar porqué ni una hora más tarde de haberle dicho esto, en el camino de regreso hacia el coche, me encuentro un hombre sentado en el suelo y junto a él su mujer, y otra pareja que pasaba por allí, intentando reanimarle. El hombre se había quedado clavado justo en la zona de las cervicales, no se podía ni mover, y a la vez estaba muy mareado. De entrada, veo que el otro hombre que estaba allí, le empieza a hacer un masaje terapéutico en la zona cervical pero no consigue nada. Después de ver el resultado, yo me ofrezco para probar con la técnica zen (CH7 más local en 5 min). Pues bien, milagro!!!. Al cabo de unos 3 ó 4 minutos veo que empieza a levantar la cabeza y que le cambia el color de la cara. Acabo con la técnica, y el hombre me dice que mientras le hacia el tratamiento notó cómo se desbloqueaba!. Qué contenta me puse, enseguida le dí las gracias de todo corazón al Señor Fundador!.

También aprovecho la ocasión para darte las grácias a ti Suzanne por haberme enseñado esta técnica zen y por atenderme siempre en tus consultas de forma desinteresada.Espero que en tus cursos sigan asistiendo cada vez más gente, porque realmente esta técnica zen funciona de maravilla, y cómo tu dices: JUST DO IT!

Un abrazo,

Esther Ferrer