23 agosto 2010

El Amor en tiempos de cambio

El amor deja morir al pasado. Motiva a empezar de nuevo sin preocuparse por el ayer. No tiene que aclarar ningún malentendido. Los detalles se vuelven intrascendentes, y lo único que importa es empezar de nuevo. Da igual que queden cuentas sin saldar y diferencias por resolver, no cuadren las cuentas o no se lleguen a aclarar los desacuerdos en la memoria de unos y otros. El pasado se pone borroso y solo importa el futuro. El poder del amor no convierte en historiadores quisquillosos. Prefiere tejer con los cabos sueltos del pasado —sean aciertos o errores— lazos de perdón e impulsa a comenzar otra vez