29 marzo 2009

Prevenir la Retención de Líquidos

Suzanne Powell ¿Más o menos Agua? La retención de líquidos es a menudo un problema de “no ingerir suficiente agua”. Ciertas dietas de adelgazamiento a menudo cometen el gran error de eliminar precisamente los alimentos que hidratan el cuerpo. Ciertos fármacos diuréticos y otros medicamentos pueden deshidratar. A lo mejor el único problema es que no estás bebiendo suficiente agua en la forma que sea. Si el cuerpo no dispone de suficiente agua, los niveles de fluidos se desequilibran con lo cual el cuerpo empieza a retener más líquido en su esfuerzo a compensarlo. Por supuesto hay que tener un máximo cuidado de no abusar de los fármacos diuréticos que no dejan de ser sustancias químicas y sintéticas y que se diferencian de los diuréticos de la naturaleza que no producen los mismos efectos adversos como la disminución de potasio y otros minerales que puede resultar en fatiga y debilidad muscular. Síntomas comunes de la retención de líquidos: hinchazón de manos, pies, tobillos y vientre. Causas Comunes: Exceso de sal, carnes rojas y glutamato monosódico (saborizante artificial) Infección de riñón o vejiga Hipotiroidismo Efecto adverso de ciertos medicamentos Agotamiento de las glándulas suprarrenales (estrés) Deficiencia de proteínas y/o complejo de vitaminas B Cambios hormonales (sobretodo estrógenos) Cambios climáticos Alergias Mala circulación Deficiencia de potasio Reacción a los corticosteroides Obesidad Estreñimiento Falta de ejercicio Dietoterapia Es importante saber que la prevención de este trastorno en mayor o menor grado está en manos del afectado y que puede tomarse las medidas necesarias para eliminar, paliar o prevenir. Muchos factores son facilmente controlables a través de la dieta y unas pautas básicas de ejercicio y prácticas de hidroterapia. · Reducir la ingesta de sal · Evitar los alimentos altamente refinados como el pan blanco, azúcar blanca, pasta blanca, arroz blanco...etc. · Reducir la ingesta de carnes y productos lacteos que suelen aumentar la demanda de agua para disolverse. · Beber 6-8 vasos de líquidos al día sea agua a palo seco o en forma de infusiones (y que no sea del grifo sino agua embotellada o preferiblemente agua destilada (no la de planchar que es agua desionizada y no apto para beber) u otros líquidos como zumos de frutas o vegetales recién exprimidos y tomar al momento si es posible. De esta forma se logra que las funciones vitales funcionan con fluidez, los deshechos se eliminan eficazmente y se suprime un exceso de apetito. · Comer en abundancia frutas y hortalizas frescas que permite aumentar el contenido alimento-agua sin densidad. · Comer cada día una gran ensalada de hojas verdes con pepino, perejil y apio mezclados con los demás ingredientes. Producen un natural efecto diurético. · Tomar el cóctel de potasio cada día si uno debe tomar medicación diurética. Consiste en una cucharada sopera de vinagre de sidra ( mejor que sea biológico) diluido en un vaso de agua y con una cucharada sopera de miel cruda. Se puede tomar media hora antes de las comidas principales y en ayunas. En verano refresca muchísimo y eliminar la sed. · En el verano si uno sigue una dieta bien hidratada y practicando ejercicio, puede eliminar la pesadez que acompaña la retención de líquidos. Unas frutas que favorecen el proceso son la sandía, las fresas, el melón, la pera, las cerezas y las uvas. · Se es posible dar paseos por la playa entrando y saliendo del agua y caminado sobre las diferentes densidades de la arena. Ambas prácticas estimulan la circulación. · Dar un baño final de agua fría sobre las piernas en la ducha una vez terminado con el agua caliente. Fitoterapia Algunas plantas favorecen la circulación en general y otras son selectivas para ciertos vasos sanguineos. El espino blanco favorece las arterias y es indicado en trastornos del corazón. El castaño de Indias favorece las venas y es ideal en casos de varices y hemorroides. El ginkgo biloba favorece los capilares y la circulación a las extremidades y al cerebro. También existen algunas especias que mejoran la circulación cuando existe un frío en las extremidades: jenjibre y canela. Sea cual sea tu elección, el caso es que notes alivio y que te permita hacer una vida normal sin molestias. Lo ideal es cortar el problema desde su raíz si ya existe o mejor aún, prevenirlo. Se puede conseguir reparar la excesiva porosidad de las venas para prevenir esos “escapes” o efecto “colador” en primer lugar gracias a los flavonoides de la familia de los antocianidinas y proantocianidinas presentes en el mirtilo y la semilla de uva, o en sus extractos estandarizados. ¡Ejercicio imprescindible! Permanecer largas horas sentado no va a mejor el problema, hay que salir a pasear, nadar, hacer bicicleta y cuando se pueda, poner las piernas en alto. Después del ejercicio nada mejor que el cóctel de potasio seguido de una ducha calentita terminando con un refrescante chorro de agua fría en las rodillas hacia abajo, vestirse y un buen plato de frutas frescas o ensalada de hortalizas. No hay mejor receta para liberarse de un peso innecesario....el peso del agua, bendita agua.